Por qué el licenciamiento por usuario castiga tu crecimiento
Cada persona que contratas encarece tu software, aunque apenas lo use. El modelo per-seat convierte tu crecimiento en una factura creciente.
El cobro por usuario parece lo más justo del mundo: pagas por quien usa el sistema. Pero esconde un problema estructural para cualquier empresa que crece: tu factura de software aumenta exactamente al ritmo de tu equipo, sin importar cuánto valor saque cada persona de la herramienta.
La matemática del per-seat
Si pagas por asiento, duplicar tu plantilla duplica esa parte de tu costo de software. Triplicarla, la triplica. El gasto crece de forma lineal con las personas, no con los resultados. Y muchas de esas personas usan el sistema de forma marginal: un operario que solo marca entrada, un comercial que consulta una vez al día.
Pagas por acceso, no por valor
El modelo cobra lo mismo por el usuario intensivo que por el ocasional. Terminas pagando licencias completas por gente que aprovecha una fracción. Multiplicado por decenas de empleados y por meses, la cifra se vuelve significativa.
El efecto sobre tus decisiones
Lo más sutil: el per-seat puede llegar a influir en cómo gestionas tu equipo. Dudas en dar acceso a alguien "para no pagar otra licencia", o limitas el uso de una herramienta útil. El software, que debería habilitar, empieza a restringir.
La alternativa: costo plano
Un modelo de costo plano —una cuota fija por la aplicación, sin importar cuántos la usen— desacopla tu crecimiento de tu factura. Sumas personas sin sumar costo de licencias, y cada nuevo empleado es margen, no gasto adicional de software. Es una de las ventajas de tener tu propia app rentada frente a un SaaS por asiento, como vemos en SaaS vs. aplicación propia.
Compruébalo con tus números
La diferencia es difícil de intuir y fácil de ver en un gráfico. Usa el simulador de escalado de costos para comparar, con tu número de usuarios, la curva del per-seat frente a un costo plano. La separación entre ambas líneas es lo que te ahorra —o te cuesta— crecer.